Cuando Tian Tao se mete en la ducha, es un espectáculo visual erótico. Una botella de champú no basta para cubrir cada centímetro de su verga enorme y gruesa. Después toca enjabonarse esos pectorales gigantes y cada músculo de su cuerpo esculpido. No olvides esas pelotas cargadas de semen, tan grandes que no caben en una sola mano. Si te va el bareback sin límites, prepárate: un sumiso obediente está listo para sacarle leche tres veces al día. Tian Tao es una máquina de testosterona. Prepara tu boca. Y tu culo también.