🔧 La noche que mi coche se rindió (también mi agujero)
Publicado 28/03/2025
Anoche fue una mierda total. Volviendo a casa del trabajo, mi coche empieza a toser como una vieja abuelita fumadora. Me arrastro a 24 km/h, en modo pesadilla. Milagrosamente, consigo aparcar en un descampado. Llamo al servicio de asistencia en carretera y me dicen que enviarán a alguien rápido. Le mando un mensaje a mi hombre, que sigue en el trabajo, diciéndole que me he quedado tirada y que espero a la grúa.
AburridÃsima, abro Grindr y no hay nada. Asà que pongo algo de porno en mi teléfono. Sin darme cuenta, me bajo los pantalones, me subo la camiseta, me retoco los pezones, me acaricio la polla, me acaricio el agujero. Estoy totalmente perdido en el calor cuando - bam - luces intermitentes. Ha llegado la grúa.
Joder. Tengo la polla dura como el acero y tengo que bajarme.
El conductor se baja y, joder, es un árabe cachas, con el pelo limpio y una sonrisa de satisfacción. Intento explicarle el problema, la voz me tiembla un poco. Comprueba la baterÃa, toquetea algunas cosas y dice:
- "Tengo que remolcarlo hasta el garaje".
Lo engancha y nos ponemos en marcha. Hablamos de lo que sea, la onda es relajada. Entonces, mi teléfono explota: notificaciones de Grindr a tope. Avergonzada, lo silencio. A lo mejor no lo ha visto.
Aparca el coche en el garaje. Le mando un mensaje a mi hombre para que venga a recogerme. Dice que tardará una hora.
- "¿Te importa si espero aqu�"
- "No, no hay problema. ¿Quieres un café?"
- SÃ, gracias.
Luego se va:
- "Voy a las duchas. Ven a esperar en los vestuarios, hace más calor".
Le sigo. Y premio gordo - se desnuda delante de mÃ. De espaldas, pero ese culo apretado... maldición. Se mete en la ducha, y yo vuelvo a Grindr, cachonda como el demonio. Un tÃo me manda un mensaje para un polvo rápido. Le digo que estoy atrapado en un garaje y que mi hombre vendrá pronto, pero sus fotos me ponen a mil: polla gruesa, pura guarrerÃa.
El tipo de la grúa vuelve, con la toalla en la cintura y el pecho reluciente. Estoy rezando para que esto pase. Me levanto para tirar mi copa. Me habÃa olvidado por completo de mi erección que sobresalÃa de mis vaqueros. Él la ve.
Nos miramos. Miro hacia abajo, avergonzada.
- No queda mucho que esperar", dice.
- "SÃ, mi chico está de camino".
- "No me referÃa a eso", sonrÃe.
Deja caer la toalla. Pene enorme, grueso, como de 7 pulgadas o más, completamente duro.
- "Agáchate y chúpamela. Te mueres de ganas".
Estoy de rodillas al instante, con su polla en mi boca, babeando por todas partes.
- "SabÃa que eras una putita. Vi cómo me mirabas. Chúpala bien, después te voy a destrozar el agujero".
Le hago una mamada profunda como una campeona. Al cabo de unos minutos, se retira. Me desnudo y me pongo a cuatro patas. Me agarra el culo y empieza a chupármela como un profesional. Gimo, tiemblo. Me escupe en el agujero y me golpea con su polla resbaladiza.
- "¿Esto es lo que quieres? ¿Mi polla en tu culo?"
- "¡Joder, sÃ, fóllame!"
Me la mete despacio, siento cómo me abre.
- "Tu culo es perfecto. Voy a arruinarlo".
- "¡Hazlo! Fóllame fuerte".
Empieza a empujar, profundo y lento, luego más rápido. Me corro con las manos libres, mi culo agarrando su polla. Gime fuerte:
- "¡Qué agujero de mierda! Te encanta la polla árabe, ¿eh, zorra?"
- "¡SÃ, me encanta, joder!"
- "¡Toma mi carga, puta!"
Me golpea fuerte, gime y explota profundamente en mi agujero. Se queda ahà un segundo, respirando fuerte, y luego se sale.
De repente, veo a mi hombre en la puerta.
- ¿Te diviertes? Te espero en el coche".
Nos apresuramos a vestirnos.
- "¿Es tu novio?", pregunta el de la grúa.
- "SÃ".
- "No querÃa joder tu mierda. Pero joder... estás muy bueno".
- "No te estreses. Tienes mi número si quieres la segunda ronda".
Me subo al coche con mi hombre.
- "¿Su polla es buena?"
- "Deliciosa."
Entra en otro aparcamiento, se baja la cremallera.
- "Chúpamela. Me encanta verte actuar como una puta. He entrado en tu Grindr y le he dicho a ese tÃo que venga. ¡Desnúdate!"
Obedezco. Su polla se desliza dentro de mi boca mientras me mete los dedos en mi agujero, que todavÃa no he usado.
- "Profundiza, acaba de llenarse".
Otra polla me penetra por detrás, dura y profunda. Gimo alrededor de la polla de mi hombre. El segundo me folla duro y luego se echa hacia atrás. Lo cabalgo, rechinando como una loca. Mi hombre se arrodilla detrás y presiona su punta contra mi dilatado agujero. Empuja lentamente.
doble penetración.
- "Te encanta esto, ¿verdad, puta? Dos pollas a la vez".
Ambos me penetran. Estoy destrozada, chorreando, sin aliento. Finalmente, se sacan y se corren en mi cara.
A veces, un colapso no es tan malo. Y definitivamente volveré cuando sea el momento de recoger mi coche.